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martes, 14 de febrero de 2017

Relato "Tú, yo y dos cartones"

¡Hola, hola!

Hace mucho que no me paso por aquí, así que, antes de nada, quiero pediros perdón. (¿Cuántas veces he empezado así una entrada del blog? Creo que he perdido la cuenta). Sí, he estado muy liada terminando el borrador de una novela, con el trabajo, con... la vida en general, pero aun así... me habría gustado no dejar tan abandonado el blog. Siento también no haber visitado prácticamente los vuestros, de verdad.

No voy a prometer que estaré más presente por aquí, aunque me gustaría intentarlo. Supongo que es cuestión de organizarse (ja... suerte con eso, Lorena).

Desde la última vez que estuve por aquí, hemos cambiado de año, y, aunque sí lo he felicitado por las redes sociales, aprovecho para desearos por aquí también un 2017 lleno de felicidad, salud, amor y muchísimas risas.

Bueno, y dicho esto... os cuento qué hago aquí hoy. Es San Valentín (ah, sí? No me digas? No nos habíamos enterado. Gracias, Lorena) y, aunque creo que el amor es algo que se demuestra día a día, me apetecía compartir aquí un relato breve que escribí hace tiempo y que, justo un día como hoy de hace tres años, quedaba cuarto en el sorteo que organizó Estefanía del blog Ecos de la distancia por San Valentín.

Sin más, aquí os lo dejo. ¡Feliz martes!





TÚ, YO Y DOS CARTONES.

La habitación está en silencio. Observa los posters del Gran Cañón que le trajo hace semanas y que ahora decoran toda la pared de la ventana, y sonríe. No es como estar allí de verdad, pero al menos disimulan el aura fría típica de los hospitales. Cuando se pone nervioso, ella le recuerda que los mire y piense solo en el día en el que por fin estén allí, juntos.
Está durmiendo, y eso es tan raro en él que prefiere pasar de puntillas y sentarse a su lado sin hacer ruido. Su pecho sube y baja de forma pausada, sus párpados envuelven esos ojos castaños que ella adora. Le acaricia el pelo oscuro con dulzura y recuerda que necesita cortárselo. Cree percibir una ligera sonrisa en sus labios; debe de estar soñando algo bueno.
Le encanta verlo así, tan relajado. Odia cuando su rostro se contrae de dolor cada día sin que ella pueda hacer nada.
Lo ha echado de menos. Se acomoda en el sillón y le coge la mano. Está fría, como siempre.
—Ha pasado una mala noche —dice la enfermera al asomarse por la puerta.
Alba frunce el ceño y suspira.
—No debí haberme ido —responde, torturada por la culpa. María sonríe.
—Llevas tres meses durmiendo aquí, Alba. Necesitabas una noche para recargar pilas. Además, ya conoces a Álvaro; casi nos obligó a echarte.
La chica sonríe con tristeza y asiente, aunque sigue arrepentida. Vuelve la cabeza hacia él y descubre que está despertando.
—¡Eh! Hola, dormilón. —Se levanta y le da un beso en los labios.
—Mira quién habla. —Se frota los ojos y bosteza—. ¿Has descansado?
—Como un bebé —miente ella. No piensa confesar que se ha pasado la noche entera llorando.
—Estás más guapa que nunca —le dice él antes de cerrar los ojos y sonreír mientras aspira—. Y además hueles a lavanda. ¿Lo has hecho por mí?
—Pues claro —Le guiña un ojo—. Hoy es San Valentín, ¿recuerdas?
La sonrisa de Álvaro va desapareciendo mientras baja la vista.
—Ojalá pudiera llevarte a cenar —se lamenta. Alba se sube a la cama y se tumba junto a él. Hunde la nariz en el hueco de su cuello.
—Estar contigo es todo lo que quería para este día, así que gracias.
Se quedan un rato así, en silencio, observando las imágenes de la pared.
—Cuando vivamos juntos, todo será diferente —dice él. Ella se ríe por lo bajo y chasquea la lengua.
—¿Otra vez con eso? No tenemos dinero. Además, ya vivimos juntos. ¿O acaso no duermo contigo cada noche? —añade con picardía.
—Hablo en serio —repone Álvaro y la mira fijamente, casi como si la desafiara—. Voy a vivir contigo.
Sus ojos brillan con determinación y pasión, pero Alba sabe que ese deseo jamás llegará a cumplirse. Traga saliva; tiene un nudo en la garganta.
—¿Y se puede saber dónde? —pregunta, porque prefiere seguir con la ilusión—. ¿Bajo un puente y entre cartones?
—Pero serán nuestros cartones —insiste él. Los dos se echan a reír.
Alba no quiere pensar en eso. No quiere pensar en que esa habitación será la última que compartan, porque entonces volverá a derrumbarse.
—¿Sabes? Tienes razón. Las paredes están sobrevaloradas —añade y hace un mohín con la mano.
—Entonces… ¿tú, yo y dos cartones? —le pregunta Álvaro entusiasmado.
Alba se acerca tanto que las puntas de sus narices se tocan.
—Tú, yo y dos cartones —susurra.
Álvaro sonríe agradecido y de repente da un respingo.
—¡Tengo algo para ti!  —exclama.
—¿Para mí? —pregunta ella, extrañada, mientras se aparta un poco.
—No creerías que me olvidaría de tu regalo, ¿no?
—¿Regalo…? —Se pasa un mechón de cabello por detrás de la oreja. No sabe muy bien por qué, pero se ha puesto nerviosa.
—Cierra los ojos —le pide él mientras dirige la mano hacia el cajón. Alba obedece sin rechistar y comienza a tocarse los dedos—. ¿Preparada? ¡Ábrelos!
Delante de ella hay un ramo de rosas de papel hechas a mano. —Álvaro… es precioso. —Lo coge despacio para no deshacerlo mientras intenta controlar sus emociones. La barbilla está a punto de temblarle.
—Sé que no son rosas de verdad, pero… —Te quiero —le interrumpe ella antes de robarle un beso.
Él le responde con ganas y le vuelve a hacer sitio en la cama para rodearla con su brazo.
—Pero yo te quiero más.


Blogger Tricks

martes, 15 de noviembre de 2016

Adicta al Kindle

Vale, lo reconozco, tengo un problema. Houston, ¿estás ahí? Pues ponte cómodo, porque esto va para rato.

Hace tiempo, yo era de las que decía "Qué va, lo tengo controlado. Venga, solo uno más. Puedo parar cuando quiera". Ah... pobre ingenua.
Bueno, si alguien está libre de pecado, que tire la primera piedra. Todos tenemos algún vicio, ¿no? El mío es comprar ebooks a diestro y siniestro. Bueno, y las patatas fritas. Y los donuts. Y la pizza, claro. Qué hambre tengo. Si ahora mismo entrara a Mc Donald's, lo dejaba temblando. ¿Sabéis las ganas que tengo de probar esa mierda de hamburguesa nueva que hace no sé qué abuelita entrañable? Con su salsa y su... Espera, ¿de qué estábamos hablando?  


Ah, sí. El Kindle. Los libros digitales. Esos que valen menos que un café (bueno, no todos, porque algunos son para mear y no echar gota. ¿Un ebook por 10 euros? Si crees que bromeo, te equivocas. Ojalá. Pero el mundo está loco, eso es un  hecho). 

A ver, empecemos por el principio, que ya sabéis que me disperso.

A mí me gusta leer. Mucho, de hecho. A estas alturas, no es ningún secreto. Siempre he sido ferviente defensora del libro en papel (y lo seguiré siendo). Para mí, la sensación de abrir un libro, tocarlo, olerlo, disfrutar de la rugosidad de sus páginas, de los relieves (si los tiene) de su portada, de la preciosa y cuidada edición (que no siempre tenemos... Fail. Caca)... En fin *suspiro*, que eso es demasié p'al body. Y hay ciertas novelas que NECESITO en papel, mi estantería tiene sitios reservados para ellas.
Pero he sucumbido, lo reconozco. El diablo (Sí, Amazon, te estoy mirando a ti) me ha tentado y ahora también adoro los libros electrónicos. De hecho, voy por el segundo Kindle, con eso lo digo todo. Por si tenéis curiosidad... No es que los coleccione (un caprichito un poco carete para coleccionar, no?), es que se me cayó una Fanta de naranja (¿qué coño importa el sabor, Lorena? Shut up ya) y... ya os podéis imaginar. Por aquel entonces, era tanta la dependencia del dichoso dispositivo, que lo tuve semanas en un tupper con arroz, deseando su resurrección, rogando a los dioses antiguos y nuevos por un simple latido. Pero había muerto, y mis esperanzas con él.

Así que me regalaron otro para Navidad y yo tan feliz me olvidé de ese Kindle anciano cubierto de polvo de arroz, como Mulan. Fin del drama. 

Y es que, no vengo hoy a intentar convenceros de las ventajas del libro electrónico; a estas alturas, las conoceréis todas, pero no podemos negar que práctico es un rato. No pesa apenas, ocupa poco espacio en el bolso, tiene funciones fantásticas (de las cuales uso... no sé, ¿un 10%? Si me complica la vida un aparato, paso de él, así que voy con cuidado en estos temas) y, ahora que tengo un modelo nuevo, también tiene luz (que va muy bien si te secuestran y te meten en un zulo, por ejemplo). Joder, no me digáis que no mola, va. Que sí, que no huele a libro, que huele a... plástico, que no huele a nada, vaya. Pero... ¿y eso de poder sujetarlo con una única mano? Ahora que va haciendo frío, meter la otra bajo el edredón puede marcar la diferencia, no me vais a negar eso en la cara.

También la queréis y lo sabéis
De todas formas, repito que no prefiero ni uno ni otro. Que me van a seguir encantando los libros en papel, que son preciosos por dentro, por fuera y por todas partes, pero que... Larga vida también a los libros electrónicos, qué queréis que os diga. Yo así leo en cualquier parte más cómoda, más rápido y, además, puedo pasar cualquier documento a pdf y leerlos también. Me va genial para repasar mis borradores o cualquier otra cosa. Y, ¿por qué no admitirlo? Acumular libros en papel me supone otro problema. Ojalá tuviera la biblioteca de La Bella y la Bestia, pero va a ser que no es el caso.

Pero bueno, en realidad no vengo a enfrentar aquí a los dos formatos, sino a quejarme "en voz alta" de mi obsesión por comprar libros electrónicos. El "clic" está tan a mano, que... Ay...

"Vamos, solo uno más.
Si estoy súper tranqui, yo controlo"
Pero, como todos los avances tecnológicos, los libros digitales tienen sus peligros. Y no me refiero a que se pueda volver contra mí. No me veo al Kindle intentando asesinarme para suplantarme y ponerse mis zapatillas de estar por casa; el problema es que hay ebooks muy baratos. Sí, habéis leído bien, es un puto PROBLEMA. ¿Tenéis idea de los libros que tengo pendientes? En papel unos cuantos, algunos (la mayoría) ni siquiera los tengo aún comprados, pero en digital es otro tema. Que si ofertas a 0,99€, al 50%, que si Amazon Flash (maldito Amazon, me estás hundiendo la vida)... En serio, he contado más de 25 ebooks dentro del Kindle que todavía no he leído. Entenderéis ahora mi desasosiego, mi frustración y mi estrés. Reconozco que alguno ni siquiera me llama leerlo, lo he comprado porque me pareció buena idea y una oportunidad de cojones comprar un libro de Egipto por 0,99€. Que sí, que el tema me interesa, pero... ¡Anda que no hay libros que quiero leer antes! Y cada vez van saliendo más y más y... Me ahogo, en serio. Estoy empezando a pensar que me compraría hasta el boletín del BOE por ese precio.

Soy una marioneta. Me he convertido en un pelele, un esbirro del sistema. No me miréis, no merezco vuestra compasión. Sé lo que estáis pensando ahora... Pobre loca, está enferma y es muy estafable. Bueno, quizás tengáis razón, aunque debo decir que la gran mayoría de libros que compro es porque me interesan y quiero leerlos algún día (o alguna década, ahí ya no puedo comprometerme).

¡Toma todo mi dinero ya!
Vale, antes de acabar, tengo que haceros una confesión. El último ebook que me he comprado (creo que fue hace dos días. Eh, dos días sin comprar, ¿eso no es un logro? Exijo mi pin) me ha costado casi 9 pavos. Sí, lo sé, lo sé... No hace falta que digáis nada. Mucho quejarme y luego voy y suelto la pasta, pero es que necesitaba ese libro y esta vez de verdad. "La última estrella" de Rick Yancey, es la tercera y última parte de su saga y tengo que saber cómo acaba, entendedme. En cuanto lo vi, me puse los bolsillos del pantalón del revés y apreté el botón mientras miraba a Amazon a los ojos y le decía "Shut up and take my money"

No quiero despedirme sin antes aclarar a las editoriales que no hablaba en serio, que sigan poniendo ebooks a precio putas porque así sus ventas aumentarán y, a su vez, velarán por la felicidad y la progresión social y cultural de este planeta (ahí lo llevas). Ya me ocuparé yo de mi adicción, pero, por favor, rebajad los precios, que con lo que valen algunos ebook me compro cuatro de autopublicados (gracias a los autopublicados, por cierto). Bueno, y gracias también a las editoriales que piensan en el bolsillo de la gente y nos permiten disfrutar de sus obras por precios asequibles. Entre 0 (sí, he dicho 0) y 4 o 5 euros... es algo razonable, ¿no os parece? No es por hacer publicidad, pero Escarlata Ediciones lo cumple perfectamente. Larga vida a Escarlata Ediciones, de paso. ¿Que no viene al caso? Bueno, me da igual, es mi blog y supongo que digo lo que quiero (uy, que se ha puesto chulita). 

En fin, que espero que los libros en papel no desaparezcan jamás y que los electrónicos aprendan a convivir con ellos. Hay mercado y lectores para ambos. Yo misma tengo amor para los dos. Simplemente, a quienes corresponda: REBAJAD LOS PRECIOS DE TODOS. Y a vosotros, los que estáis leyendo esto (Vocecita de mi cabeza: "¿Vosotros? ¿En plural? A veces, me fascina tu optimismo, Lorena"). Pues eso, a quienes hayáis aguantado hasta el final... A parte de daros las gracias y felicitaros por vuestra paciencia, ¿qué tal si me contáis un poco vuestras opiniones sobre este tema? ¿Que qué tema exactamente, decís? El que queráis, porque también estoy dispuesta a entablar una conversación sobre la jugosidad de una hamburguesa de Mc Donald's o lo increíble que es la salsa Deluxe.

Gracias por vuestra atención. 

Saludos.



P.D: Dedico esta entrada a Enara, que ayer se convirtió en la seguidora número 200 del blog y me animó para que escribiera algo, lo que fuera. Enara, lo siento, esta mierda es lo que me ha salido :( 

miércoles, 19 de octubre de 2016

¿Tiempo? ¿Qué coño es eso?

¡Hola, mundo blogger!


Cuánto tiempo, ¿no? Que estaba yo aquí, desempolvando esto, quitándole las telarañas al blog y tal... ¡Mierda, una araña! Disculpadme un momentillo...

(Un momentillo después)

...Pues eso, que he decidido pasar por aquí a dar señales de vida. Aunque, en realidad, es obvio que no estoy muerta porque intento pasarme bastante por las redes sociales. Pero... ¿qué me pasa con el blog? Al final, es de lo que más disfruto, pero lo que más tiempo requiere (you know), así que... por unas cosas o por otras, me veo viéndolo de lejos, ahí solito. A veces, lo saludo brevemente, así en plan... ¡Ey, sigues ahí! Él me odia en silencio, yo lo sé, pero no dice nada. Es buena gente.

Es posible que esta entrada sea lo más absurdo que haya escrito nunca. Ni siquiera sé por qué la estoy escribiendo... Tal vez porque necesito expresar en voz alta mi culpabilidad y mi incertidumbre. Por favor, ¿alguien me explica cómo se organiza el tiempo correctamente? Porque a mí las cuentas no me salen. También tiene que ver que ya estoy en plan anciana y por la noche no valgo un duro. ¿Sabéis esas personas que escriben en la tranquilidad de la noche? Yo no puedo, me duermo, la pereza es demasiado grande. Escritoras nocturnas, os admiro y envidio a partes iguales. 

Bueno, y ya que estoy, os cuento un poquito en qué ando metida. Ahora mismo estoy con el borrador de otra novela romántica, pero he parado un poco para recapitular, leer lo que llevo y centrarme otra vez. Espero acabarla en el plazo de un mes, máximo, porque cuando la acabe lo haga voy a desempolvar dos borradores con la intención de arreglarlos y mandarlos a algún concurso. Ya os iré contando más. ¿En qué andáis vos? ¿Cuáles son vuestros proyectos? Contadme cosas, si os apetece.

¡Por cierto! Pronto pondré en marcha un sorteo que me apetece mucho hacer desde hace meses. Lo avisaré aquí y en las redes, así que espero que participéis muchos. Seguro que sí, porque sois unas personas estupendas y maravillosas. Tan maravillosas, que seguís leyendo entradas absurdas como esta. (¿Me he pasado de pelota o qué?)


Bueno, y ahora os dejo porque, ¿cómo no? Tengo mil cosas que hacer (y mil libros que leer esperándome en el Kindle, pero ese es otro tema). Parezco el puñetero conejo de Alicia en el País de las Maravillas. Bajito, con gafas y siempre con prisas. 

¡Feliz miércoles!

jueves, 15 de septiembre de 2016

"La pata de Cupido" y otras novedades de Escarlata Ediciones

Hello, dreamers!


No, no acabo de volver de vacaciones (ojalá). Lo cierto es que ya llevo currando dos semanas, pero apenas he parado desde que empezó septiembre. A veces, me parece que el año empieza realmente aquí, y no en enero.

No actualizo el blog tanto como me gustaría, de hecho... (seamos sinceros), no lo actualizo apenas, y punto. A las cosas hay que llamarlas por su nombre, va. Sé que  no tengo excusa, porque existen seres humanos (bueno, no sé, está por demostrar que no sean robots multitarea) que actualizan sus blogs a pesar de sus trabajos/estudios/vida personal (gente admirable donde la haya). Os pido perdón porque no aparezco mucho por aquí, pero tampoco por vuestros blogs, así que... Sorry. Soy lo peor.

Pero bueno, la verdad es que tengo muchos frentes abiertos y estoy a mitad de escribir el borrador de una nueva novela, así que... De verdad, a veces no me da la vida para más.

Y digo yo, que ahora estaréis pensando que qué cojones os importan mis problemas de tiempo, ¿no? Pues también es verdad.

En fin, a lo que iba, que hoy es un día especial para mí. "La pata de Cupido", la primera novela que escribí, vuelve a publicarse pero de la mano de Escarlata Ediciones.
Esta es una historia a la que le tengo mucho cariño. No es mi favorita, no es la más completa, pero con ella empecé a darme cuenta de que esto de escribir significaba mucho más para mí que lo que había creído en un principio. Con ella empezó todo esto, con ella me metí de lleno en el género chick lit (sin ni siquiera saber que pertenecía a este género). Humor y amor... Dos ingredientes que adoro en una historia.

De esos inicios, me recuerdo imprimiendo pruebas en casa (con su portada y todo) y yendo a la papelería para encuadernar el borrador con su gusanillo y demás. Aún lo tengo por ahí guardado. Desde entonces, he tenido la suerte de contar con personas que me apoyaron y que lo siguen haciendo todavía. Y, además, durante el camino, he ido ampliando con creces ese círculo de gente que no deja de animarme a que continúe.

Escarlata Ediciones me ha dado la oportunidad de revivir esta historia y, gracias a ellos, ahora siento que por fin Angélica está donde debe estar

Por si os interesa, la novela está disponible en ebook en la web de la editorial y, próximamente, también en Amazon. Os dejo la portada y la sinopsis.



Esto no me puede estar pasando. ¿Tan horrible he sido como ser humano? Primero me muero. Luego me juzgan. Y ahora el mismísimo Dios me asigna un trabajo que detesto a cambio de mi plaza en el Cielo. ¡Por favor! ¿Que yo sea Cupido? ¿Que empareje a completos desconocidos y les lance flechas como si fuera un indio del oeste? Sin duda, por aquí arriba han perdido la cabeza y se han empeñado en que yo me una a su club de dementes…

Todos hemos pensado que será de nosotros una vez hayamos muerto, aunque muy pocos han imaginado convertirse en Cupido y pillarse un pedo con San Pedro.
Podéis conseguirlo aquí


Pero eso no es todo, amigos. 
Escarlata Ediciones viene cargadita de novedades este mes de septiembre. Aquí vienen dos que me llaman muchísimo la atención y que estoy deseando leer. La primera es "Los Apátridas. La sucesión" de Ester Pablos, una novela juvenil llena de acción (cuidado con la sinopsis si no habéis leído la primera parte de "Los Apátridas". No creo que desvele demasiado, pero por si acaso... avisados quedáis de que es una segunda parte). La segunda es "No hay besos sin hierbabuena" de Ariadna Espino, una novela juvenil de carácter realista que tiene una pintaza buenísima.
Os dejo más info a continuación: 


Tras el atentado de Messis, Latanisha viaja a la estación espacial de Andersson para terminar con su formación como resucitadora. Sin embargo, aunque es un lugar cosmopolita y deslumbrante, no es ni de lejos un paraíso. Las nuevas amistades traerán consigo nuevos problemas y la tensión será cada vez mayor.
En la Tierra, mientras tanto, los transigentes siguen ganando terreno. Pero todo avance tiene un precio, y ni siquiera el líder, Armand Luzbel, está a salvo de las tretas del destino.
En esta segunda entrega, los protagonistas deberán luchar contra la manipulación, la desconfianza y las pasiones más bajas. Y tendrán que hacerlo rápido, porque la Sucesión tiene planes para todos y se mueve deprisa.
Los Apátridas es una trilogía de fantasía y ciencia ficción compuesta por: La ResucitadoraLa Sucesión y El asesino de secuencias. Una trepidante historia en la que el bien y el mal se confunden y donde la ley no siempre es sinónimo de justicia.
Podéis conseguirlo aquí

Las cosas nunca son fáciles, pero Claudia piensa que lo serían un poco más si sus hermanos no hubieran huido de casa hace tantos años. O si le gustara la carrera que está estudiando. O si su madre dejara de ordenar las cosas de tres en tres. O si su novio entendiera que si Claudia tiene que marcharse a Estados Unidos, es porque su hermana la necesita.
Las cosas nunca son fáciles, pero Claudia piensa que lo serían mucho más si Hunter no la mirara con esos ojos de tempestad. Si dejara de pedirle que no vuelva nunca a España y, sobre todo, si ella no sintiera algo por él.
«No te vayas», dice Madrid. «Quédate», dice Estados Unidos. Mediante un blog, esta joven madrileña intentará poner en orden sus pensamientos y tomar una decisión. Porque las cosas nunca son fáciles, pero a veces Claudia cree que algún día lo fueron. Hace mucho. Cuando la noche olía a hierbabuena.
No hay besos sin hierbabuena es un viaje al corazón de Estados Unidos a través de las emociones y los más profundos anhelos, un canto al difícil camino hacia la madurez.
Podéis conseguirlo aquí

¿Qué os parecen? ¿Os apetece leer alguno? Si queréis, contadme en los comentarios. 
¡Feliz tarde de jueves! 

miércoles, 10 de agosto de 2016

Ausencia por vacaciones

¡Hola, gente!

Como ya habréis visto, llevo un tiempo sin actualizar el blog. Este mes será complicado porque, por fin... ¡Estoy de vacaciones!

Así que solo me queda desearos un feliz verano. Disfrutad mucho, cuidadito con el sol y recargad las pilas a tope. 

¡Nos leemos en septiembre!






lunes, 25 de julio de 2016

Nuevo Booktrailer de "Mierda en mis tacones"

Hoy solo me puedo pasar por aquí cinco minutos, pero lo suficiente para decir que la increíble artistaza Marta Pena me ha hecho una súper reseña de "Mierda en mis tacones" en su blog. El cual, por cierto, os recomiendo porque es precioso y ella una tía majísima que dice cosas muy interesantes.


Pero eso no es todo... Por si fuera poco que haya puesto mi novela por las nubes, también ha hecho un booktrailer que, en serio, de verdad de la buena... ES INCREÍBLE. Es como un tráiler de una peli, súper chulo y acertadísimo en todo. Mil veces mejor que el que hice yo, no voy a mentir. 

En fin, que os lo dejo aquí súper ilusionada y agradecida. Gracias, Marta!!!



martes, 19 de julio de 2016

Reseña: "Los Fragmentos del Destino".




Autora: María Viqueira
ISBN: 978-84-16618-02-6
Páginas: 364
Encuadernación: Rústica con solapas y ebook
Lanzamiento: 29/10/2015
Blog de la autora: Los Fragmentos del Destino

Cosíguelo aquí


SINOPSIS

Nalia Nemerston no es una hechicera normal. No vive en la Torre de Cristal, no ha desarrollado ningún poder y, lo más preocupante, tiene un tatuaje en la muñeca que la ha acompañado siempre y cuyo significado desconoce.
Decidida a descubrir su verdadera identidad, se embarcará en un arriesgado viaje para cruzar un país enfrentado por la guerra. Nalia no tendrá más remedio que formar una desagradable alianza con un atractivo cazador si quiere evitar lo que ansían todos sus enemigos: acabar con la portadora de la marca.
Los Fragmentos del Destino. Hermandad de la nueva era es la primera entrega de una trilogía de fantasía y aventura juvenil. Personajes de leyenda se unen en una lectura perfecta para dejarse envolver por la magia de este épico mundo.


OPINIÓN PERSONAL


Hoy vengo con ganas de contaros un poco de un libro muy, muy especial para mí. Voy de culo con el tiempo, de verdad, tengo muchas cosas por ahí a medias y he empezado un nuevo proyecto, pero es que NECESITABA hacer esta reseña ya.

Conozco a María desde hace años y tengo la suerte de poder llamarla amiga. He vivido con ella momentos increíbles que guardaré para siempre en mi memoria con muchísimo cariño. María es una escritora impresionante, pero es que como amiga es aún mejor. Recuerdo cómo, hace más de un año, ambas redactábamos cartas de presentación, hacíamos sinopsis y enviábamos nuestras novelas a varias editoriales. Por aquel entonces, fantaseábamos con compartir editorial. Creíamos que era algo casi imposible, pero ahora… Aquí estamos, formando parte de la familia Escarlata.

Pero bueno, vamos con la reseña que yo tengo mucho peligro y me enrollo como las persianas.

Leí este libro en sus primeras versiones, luego más tarde también… Y, por supuesto, en su versión definitiva. Lo tengo en ebook, en papel… y me compraría el DVD de la película si algún día se rodara. Desde aquí, por favor, si alguna productora de cine me está leyendo (sí, ya sé que es bastante improbable), le suplico que considere esa opción. De hecho, hice el booktrailer con mis escasas dotes para la edición de video, y no sabéis lo que me emocionaba ver la sucesión de imágenes e imaginar que sería una pedazo de película.

Pero centrémonos en la historia y los personajes.

Antes de nada, decir que el prólogo es fantástico. Buenísimo, de esos que te dan muchísimas ganas de seguir leyendo.
A continuación, en el primer capítulo, ya han pasado años desde ese final de prólogo que te deja con la boca abierta.
Si habéis leído la sinopsis, ya sabréis que nos encontramos ante una hechicera que, personalmente, no puede gustarme más. Nalia es una protagonista increíble, de esas con las que empatizas al instante. Es divertida, valiente, cabezota y muy, muy protectora con los suyos. Me gusta porque no es la típica hechicera, porque ha tenido que buscarse la vida desde muy pequeña y porque, a pesar de todo, tiene mucho sentido del humor.

El principio es algo más lento, pero es algo que no me molesta. Creo que, en un libro que está plagado de acción, son necesarias escenas también que nos permitan conocer mejor a los personajes. Los primeros capítulos en Sérindar tienen su importancia, porque nos presentan a Nalia y contrastan mucho con lo que se avecina. Además, nos ayudan a entender el sacrificio que hace al abandonar un sitio así, donde vive en paz y tiene gente que la quiere. Y hará que el cambio que experimenta se vea más radical.

Nalia se embarca en un viaje peligroso hacia la isla donde viven las hechiceras porque necesita respuestas. Para la edad que tiene, es raro que no haya desarrollado su propia marca y no tenga ningún poder. Además, tiene un tatuaje en la muñeca desde siempre, cuyo significado desconoce. Por culpa de esto, lleva toda la vida huyendo. Me gustó especialmente el misterio del tatuaje, pues además le ocasiona situaciones muy peligrosas a lo largo del viaje. Le salen enemigos por todas partes, y lo peor es que ella ni siquiera sabe por qué.
Pero precisamente por esto vemos escenas llenas de acción. Aquí es digno de admirar el trabajo que ha hecho María para documentarse sobre las diferentes armas, pero también la imaginación al crear diferentes criaturas y, en especial, a las razas.
Tenemos hechiceras, humanos, caminantes de la Brecha, cazadores, elementalistas… No voy a explicar a cada uno, pero en serio que están muy bien formados, con sus personalidades, su aspecto característico, su propia historia y costumbres. Sus enfrentamientos.

La narración de María es muy fluida, fresca y sin palabras enrevesadas, algo que agradezco profundamente, sobre todo en una historia que tiene muchísimos personajes. Lo vemos todo en primera persona, desde la perspectiva de Nalia, así que puedo decir que la introspección juega un papel fundamental aquí, porque nos permite conocer todos y cada uno de los pensamientos de Nalia. 

Y Nalia, queridos lectores, es de esas protagonistas que no aburren, que no te cansan con sus reflexiones. Además, también hay diálogos totalmente creíbles. No es fácil meterse en la piel de cada personaje y, además, adaptarlo todo a una época que, si bien es inventada, está ambientada en la época medieval. Pero todo con ese punto mágico que tienen las historias de fantasía en mundos inventados.

Los nombres, además, también me gustaron especialmente, sobre todo los de las ciudades, donde podemos ver unas descripciones buenísimas. No son extensas, pero sí lo suficientemente completas como para imaginarlo todo a la perfección.

Sobre los personajes, resaltar que resultan totalmente creíbles. Cada uno tiene pensamientos y gestos propios que acabas reconociendo conforme avanza la lectura. Nalia se rodea de amigos y enemigos que, de alguna forma, la complementan. Y, además, hacen aflorar su parte protectora, porque ella antepone la seguridad de la gente que quiere a todo lo demás, incluso a ella misma. Protagonista y secundarios, todos están muy bien creados.

Voy a destacar a Alec, el cazador con el que Nalia se ve obligada a aliarse para que la ayude a cruzar el país. Los cazadores son enemigos naturales de las hechiceras, pero Alec deja eso a un lado por un buen motivo: el oro.  Un mercenario con malas pulgas que, sin embargo, me ha robado el corazón. Adoro el tira y afloja de estos dos. Un negocio que pasa a ser algo más cuando se dan cuenta de que se soportan un poco más de lo que creían.
También tenemos a Nesha y a Filiantropérides (o Fil para los amigos, gracias a los dioses). Nesha es la mejor amiga de Nalia desde siempre, pero se separaron cuando ella tuvo que huir a Sérindar. Ella se quedó en la capital, Danasha, y luchó por proteger a su amiga incluso en la distancia. Es una chica decidida, valiente, coherente y muy, muy leal. La adoro, sin más.
Fil… es un personaje muy peculiar. Raro, muy raro. Un fanático de los libros al que le falta un poquito de sensibilidad, pero sin mala intención. Es ingenuo y divertido, y demuestra que no todo se consigue a base de fuerza. Un complemento buenísimo para el grupo.

En fin, hay muchos más personajes, pero he resaltado los que más me llaman la atención en esta primera parte.
Pero hablemos del malo malísimo. Azaroth. Un caminante de la brecha que me ha caído bastante bien. Tengo que añadir que hay capítulos intercalados en tercera persona, y son los de este personaje. A ver, como decirlo… Azaroth es un loco idealista. Obviamente, no estoy de acuerdo con sus ideas, pero… tienen cierta lógica. Me gusta que cada personaje tenga sus propias motivaciones, incluso los malos, ya lo he dicho alguna vez. Azaroth no es malo porque sí, no quiere esclavizar a todo el mundo y matar gente por placer. Es egocéntrico, es verdad, pero lo cierto es que cree firmemente en lo que hace. Busca lo mejor para Thánator, el país, y cree ciegamente que él es lo que el pueblo necesita.

Los dioses también juegan un papel importante, a pesar de no aparecer directamente. La mayoría de los personajes están motivados por su dios (o dioses), pero no quiero destripar nada al respecto.

Y en cuanto al amor… Me supo a poco. Pero eso es porque yo adoro estas escenas, María lo sabe, aunque entiendo perfectamente que están en medio de una guerra y las cosas no pueden precipitarse por muchos motivos. No obstante, me alegra que sea algo lento, que nos dé pequeñas cucharaditas para que queramos leer más. Y además me parece lógico lo que ocurre, me encanta la evolución y las contradicciones de los implicados. No quiero contar nada sobre esto, solo que también tiene su parte romántica y que ME ENCANTA.

Me gustaría terminar la reseña hablando del título de la saga y de esta primera parte. Los Fragmentos del Destino son la esencia de esta historia, pero no quiero desvelar lo que son porque tienen muchísima importancia. Solo diré que tienen mucho poder y que juegan un papel primordial en todo esto.
La Hermandad de la Nueva Era es la que comanda Azaroth. Un grupo de asesinos a su disposición que cumplen todos sus deseos, algo así como los terroristas de la novela. Para Azaroth son como familia, los ha adoctrinado y entrenado y son sus armas para conseguir lo que realmente quiere: gobernar sobre todo Thánator.

Sé que no he puesto aspectos negativos, pero es que os prometo que no los encuentro. Cuando descubrí esta historia aún no conocía a María, pero al leerla me di cuenta de que esta chica sabía lo que se hacía. Los Fragmentos del Destino me fascinó desde el principio y, a día de hoy, creo que la fascinación va en aumento. Por suerte, he podido leer ya la segunda parte y algo del borrador de la tercera (siento si os doy envidia), así que solo puedo decir que esta primera parte es solo un aperitivo. Es increíble y muy buena, pero creo que la segunda parte es incluso mejor. Y la tercera, aunque aún no puedo opinar del todo, va por el mismo camino. En definitiva, es una de mis sagas favoritas del mundo mundial. Y todo apunta a que el final será de los que calan hondo.

Acción, aventuras, misterio, amor, humor, AMISTAD, violencia y sí… también muertes. Los Fragmentos del Destino. Hermandad de la Nueva Era es una novela completa en todos los sentidos.

¿Qué pasará con Nalia? 
¿Llegará a Llyverard con el resto de hechiceras? 
¿Qué significa su tatuaje? 
¿Desarrollará sus poderes en algún momento?

Tendréis que leerlo para saberlo. Os aseguro que no os defraudará. En absoluto. 
En cuanto la acabéis, estoy segura de que os haréis con la segunda parte sin dudarlo.


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